El vicepresidente de la federación marroquí promueve la candidatura de Casablanca, destacando que las «infraestructuras están mejor preparadas» que las de España y Portugal.
El debate acerca de la ubicación de la final del Mundial 2030 cobra fuerza. Aunque España, Portugal y Marruecos presentan una candidatura conjunta, la Federación de Fútbol Marroquí (FRMF) insiste en que el partido decisivo se celebre en su territorio, concretamente en el nuevo estadio de Casablanca.
Omar Khyari, vicepresidente de la FRMF, defendió en una entrevista para ‘El Larguero’ de La Cadena Ser que las infraestructuras marroquíes están preparadas para acoger el evento.
«Nuestro país ha avanzado en infraestructuras, la gestión económica de los clubes y en instalaciones que fortalecen el fútbol marroquí», afirmó Khyari, en alusión a la inversión millonaria destinada a captar la atención de la FIFA.
Casablanca, la joya de la corona
El principal atractivo de la propuesta de Marruecos es el proyecto del estadio de Casablanca, que se está diseñando para albergar a 115.000 espectadores, una capacidad sin precedentes. Está previsto que esté listo para 2028, justo a tiempo para fortalecer la candidatura.
Khyari destacó que este megastadio sería la opción más adecuada para acoger la final del Mundial, resaltando el buen momento del fútbol marroquí después de alcanzar las semifinales en el Mundial de Catar 2022.
El factor africano y diplomático
Además de la capacidad y modernización de las sedes, que incluye remodelaciones y nuevas construcciones en Tánger y Rabat, Marruecos enfatiza el aspecto histórico. Pretende que el continente africano organice la final por segunda vez, tras Sudáfrica hace 15 años.
«Los Juegos Olímpicos de 2016 se celebraron en Sudamérica porque nunca habían tenido esa oportunidad», explicó Khyari. Añadió que mantienen «muy buenas relaciones diplomáticas» con España, confiando en que la cooperación prime en la decisión definitiva de la FIFA.
