A dos semanas de su comparecencia ante el juez de la Audiencia Nacional, Koldo García, antiguo asesor del exministro José Luis Ábalos, ha sido nuevamente uno de los protagonistas destacados de las Fiestas Mayores Patronales de Benidorm. Allí se le ha podido ver en su faceta más reconocida: la culinaria.
Durante las celebraciones, García se integró activamente en las peñas locales, preparando comida para decenas de personas y mostrando su característico sentido del humor. El martes 11 de noviembre, mientras cocinaba una parrillada con torreznos, pancetas, salchichas, chorizos criollos y, naturalmente, chistorras, bromeó diciendo: “Marchando dos huevitos, una de panceta con chistorra rica, marchando”. Desde temprano se encargó de comprar los ingredientes —incluyendo la tradicional coca— y de montar la cocina móvil.
Como es habitual, también formó parte del Desfile del Humor, vestido con falda como en ediciones anteriores. No obstante, dejó la ciudad antes del Gran Desfile de Carrozas que tuvo lugar el día 12.
Asiduo a estas fiestas y colaborador del medio local Leoradio, García regaló al periodista Leopoldo Bernabéu un paquete de sus chistorras navarras, un detalle con un trasfondo simbólico: según un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ese término habría sido empleado por García para referirse a billetes de 500 euros en alguna conversación con su ex esposa. Él mismo se defiende irónicamente: “Puede parecer graciosa la expresión, pero chistorras son chistorras”.
Mientras disfruta de los actos festivos, su equipo jurídico continúa trabajando. Han presentado un recurso ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo solicitando que su caso no se juzgue junto al de Ábalos y otros implicados. En un escrito de 89 páginas, su abogada argumenta que García “no participó en la decisión de compra ni mantuvo relación contractual con la empresa adjudicataria”. Además, piden la nulidad de las actuaciones, alegando que la investigación cubre hechos no autorizados por el Congreso, lo que supondría, según su defensa, una vulneración de derechos procesales.
A la espera de que se resuelva el proceso judicial, Koldo García sigue cercano a la cocina y al ambiente festivo, intentando conservar la normalidad entre risas, música y chistorras.











