El Partido Socialista de Ceuta expresó su preocupación ante el incremento de la desigualdad social en las áreas periféricas de la ciudad, detectada durante sus recorridos por estos barrios. Los socialistas atribuyen esta problemática a la ausencia de políticas efectivas por parte del Gobierno local para frenar una brecha social que persiste y se agrava con el tiempo.
Mohamedi Abdelkader Maanan, secretario de Política Social y Sanidad del PSOE ceutí, indicó que «la diferencia entre el centro y las periferias es constante, pero lo realmente preocupante es la carencia de medidas eficaces para atajar esta desigualdad». Considera que «la administración del Partido Popular ha normalizado la precariedad y la desigualdad, favoreciendo a unos pocos y dejando a miles de familias en situación vulnerable».
Desde el PSOE señalan que, al visitar los barrios, se encuentran con vecinos que llevan mucho tiempo esperando mejoras en infraestructuras como el alumbrado, el saneamiento y el acceso a programas de ayuda para la vivienda. Además, reclaman una mayor atención a los servicios sociales y la implementación de planes de empleo que alcancen a quienes más lo necesitan.
Para Maanan, «el Gobierno local se ha centrado en la propaganda y promesas incumplidas, sin desarrollar una política social consistente ni una planificación adecuada para transformar la realidad de estos barrios».
El dirigente socialista subrayó la importancia de impulsar una acción política desde la base, invirtiendo en educación, fortaleciendo los servicios públicos y promoviendo medidas que generen empleo digno y garanticen igualdad de oportunidades, especialmente para jóvenes y mujeres.
Como referencia de que otra política social es factible, Maanan mencionó las iniciativas del Gobierno de España, como el aumento del salario mínimo, la actualización de las pensiones, la extensión del Ingreso Mínimo Vital, el fortalecimiento del sistema de dependencia y las ayudas para el alquiler y las becas.
Finalmente, el PSOE de Ceuta reiteró su compromiso de seguir visitando los barrios para recoger las demandas ciudadanas y trasladarlas a las instituciones. «La desigualdad no se combate desde los despachos ni con titulares, sino con presencia, escucha activa y voluntad política», concluyeron.











