La celebración de La Merced, tradicionalmente ligada al sector penitenciario, ha perdido nuevamente su carácter festivo a causa del deterioro de las condiciones laborales en las prisiones españolas. Así lo manifiesta CCOO, que demanda un cambio urgente para asegurar que el personal penitenciario desempeñe su labor con seguridad, reconocimiento profesional y respeto por su función en la reinserción social, conforme a lo establecido en la Constitución.
El sindicato destaca que la falta de disposición por parte de los responsables penitenciarios para avanzar en la negociación colectiva obstaculiza gravemente la mejora de las condiciones del sector. Además, advierte que las agresiones a trabajadores de prisiones se han convertido en un problema de «emergencia» y critica a la Administración por tratar estos sucesos como «parte de la nómina», incumpliendo la normativa vigente.
“Las agresiones tienen efectos duraderos en las víctimas y requieren una política efectiva de prevención, así como una protección integral en caso de ocurrir”, enfatiza CCOO, que recuerda que el personal penitenciario es el más afectado por agresiones dentro de toda la Administración General del Estado. La organización sindical insta a unificar criterios con el resto de sindicatos y a aplicar de forma completa la Ley 31/1995 sobre prevención de riesgos laborales.
Entre las demandas prioritarias, el sindicato destaca la necesidad de implementar la jornada laboral de 35 horas y facilitar la jubilación parcial para todo el personal penitenciario, compromisos que, según señala, la Administración ya ha firmado.
Desde abril, CCOO está llevando a cabo un calendario de movilizaciones para exigir un nuevo Acuerdo Marco que mejore las condiciones laborales y recupere el poder adquisitivo perdido. En este contexto, denuncian que la subida salarial prevista para 2025 es insuficiente y anuncian que mantendrán la presión sindical para conseguir incrementos salariales que no dependan de los Presupuestos Generales del Estado.
“El personal penitenciario no puede continuar siendo invisibilizado ni tratado como un colectivo de segunda categoría dentro de la Administración”, concluye el sindicato, que asegura que seguirá negociando, movilizándose y luchando hasta conseguir mejoras concretas en el sector.












