En los últimos días, varios centros educativos de la Comunidad de Madrid han sido instruidos verbalmente por la inspección de Educación para retirar banderas palestinas y cualquier símbolo que muestre apoyo a Gaza. Esta medida, atribuida al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, se fundamenta en la necesidad de preservar la neutralidad política en las aulas, aunque contrasta con las campañas de solidaridad hacia Ucrania que la administración autonómica promovió en 2022 tras la invasión rusa.
El colectivo Marea Palestina: la educación contra el genocidio, formado por docentes, ha anunciado que emprenderá acciones legales al considerar que la prohibición vulnera la libertad de cátedra y la autonomía de los centros educativos. Carlos Díez Hernando, profesor jubilado, denuncia “una doble vara de medir” y asegura que estas indicaciones se comunican verbalmente tanto a colegios públicos como a concertados.
El trato diferenciado respecto a Ucrania es notable: en 2022, el Ejecutivo regional organizó recolectas de alimentos en 1.580 colegios y fomentó actividades escolares de apoyo al pueblo ucraniano. El vicepresidente y consejero de Educación, Enrique Ossorio, visitó centros para promover estas iniciativas. Incluso se permitió que alumnos de primaria realizasen murales con mensajes de solidaridad.
Consultada por este medio, la Consejería de Educación desmiente haber emitido una instrucción general. Un portavoz señaló que solamente se recuerda a los directores de los centros la obligación de mantener la neutralidad política cuando alguna actividad pudiera vincularse con asuntos actuales de carácter internacional.
El asunto ha traspasado el ámbito educativo y ha generado reacciones políticas. Óscar López, ministro y líder del PSOE madrileño, calificó la decisión como “inaceptable” y la definió como “un nuevo gesto de apoyo al sufrimiento que se vive en Gaza”.
Esta cuestión no es exclusiva de Madrid. La semana pasada, un instituto en Cádiz fue obligado por la Junta de Andalucía a retirar de su fachada tanto una bandera palestina como otra ucraniana, en aplicación de una sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe exhibir banderas no oficiales en edificios públicos.











