En previsión de la prevista incursión terrestre en la Ciudad de Gaza, aprobada por el gabinete israelí hace aproximadamente un mes, el ejército de Israel ha solicitado este martes a todos los habitantes que evacúen “de inmediato” el área utilizando la carretera de Al-Rashid hacia la zona humanitaria de Al-Mawasi, situada al sur del enclave, advirtiendo que permanecer en la zona es “extremadamente riesgoso”.
El portavoz militar Avichay Adraee comunicó mediante redes sociales y panfletos en árabe que las fuerzas israelíes “están determinadas a derrotar a Hamas y actuarán con firmeza en la Ciudad de Gaza, como lo han hecho en toda la Franja de Gaza”. También suministró un número telefónico para reportar a quienes obstaculicen la evacuación.
La ONU señaló que este desplazamiento obligatorio podría contravenir el Derecho Internacional y empeorar la ya crítica crisis humanitaria. Por su parte, Israel sostiene que la evacuación es legal y tiene como objetivo proteger a la población civil.
El primer ministro Benjamin Netanyahu reiteró anoche que la destrucción de “50 torres terroristas” representa solo el inicio de una intensificación de la operación terrestre. “Escúchenme con atención: están advertidos, ¡salgan de allí!”, afirmó. Se estima que cerca de 100,000 palestinos ya han abandonado la ciudad, mientras que otros permanecen por motivos económicos, cansancio o por la presión ejercida por Hamas, que exhorta a resistir.
La Cruz Roja Internacional advirtió que, dadas las circunstancias actuales, no es factible realizar una evacuación masiva que sea segura y respetuosa. Israel declara haber habilitado una nueva zona humanitaria en Jan Yunis destinada a los desplazados.
Simultáneamente, el expresidente estadounidense Donald Trump expresó su respaldo a la ofensiva israelí, solicitando una operación “rápida y contundente”, mientras animaba a Hamas a aceptar su propuesta de alto el fuego, que contempla la liberación de rehenes palestinos a cambio de la excarcelación de prisioneros y una tregua supervisada por él. Hamas mostró disposición para dialogar, pero exige garantías de finalización de la ofensiva y retirada israelí antes de comprometerse.
El ejército israelí dio inicio a la primera fase de la Operación Carros de Gedeón II con ataques aéreos selectivos y advertencias previas a la población civil, preparando la ofensiva terrestre que, según las estimaciones militares, podría ocasionar alrededor de un centenar de bajas entre sus soldados, cifra considerablemente menor a la proyectada entre los civiles de la Ciudad de Gaza.
Mientras tanto, los bombardeos israelíes continúan destruyendo torres utilizadas por Hamas para vigilancia, almacenaje de armamento e infraestructura subterránea, lo que genera un considerable impacto psicológico en los residentes del enclave y aumenta la tensión regional.











