Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, está llevando a cabo una delicada gestión interna para impedir que avance una enmienda propuesta por los diputados catalanes del partido que reclamaba un veto explícito a cualquier tipo de negociación con formaciones independentistas, como Junts per Catalunya liderado por Carles Puigdemont.
Desde la sede central del PP en Génova se realizan intensas conversaciones con la intención de que esta enmienda no sea aprobada en el Congreso Nacional que tendrá lugar este fin de semana. La estrategia de la dirección busca preservar el margen de maniobra política de Feijóo en un contexto parlamentario incierto y marcado por delicadas cuestiones territoriales.
La enmienda presentada por el PP catalán podría dificultar eventuales estrategias de diálogo o acercamiento, una vía que la dirección nacional prefiere mantener abierta como recurso político, sobre todo en un escenario estatal que demanda flexibilidad.
Feijóo intenta evitar un choque público dentro del partido y mostrar una imagen de unidad y liderazgo firme, sin ceder el control sobre las líneas estratégicas esenciales. Para ello, se persigue un acuerdo interno que permita desactivar la enmienda sin fomentar nuevas divisiones.
Este episodio pone de relieve las diferencias existentes entre las distintas sensibilidades territoriales dentro del PP y refleja la intención del líder popular de reforzar su autoridad y mantener abiertas todas las opciones políticas para posibles escenarios en el Congreso de los Diputados.











