El sospechoso del doble asesinato cometido en Fuengirola, donde fueron ultimados dos presuntos líderes de la mafia escocesa, ha salido huyendo de manera rápida y precisa, sorprendiendo a las autoridades. En un lapso de apenas 15 horas, el individuo atravesó tres países, se alojó en distintas residencias y transformó completamente su apariencia para dificultar su identificación.
Los incidentes se desarrollaron en la vía pública, cuando el acusado disparó con exactitud a las víctimas, dejando perplejos a quienes presenciaron los hechos y a los vecinos. Después de perpetrar el crimen, el sujeto escapó de inmediato hacia Portugal, donde siguió ejecutando su plan de fuga.
Una de las maniobras principales durante su huida fue alterar su imagen: al arribar a territorio portugués, se afeitó el rostro y se rapó la cabeza, eliminando rasgos que permitieran reconocerlo mediante cámaras o testigos. Además, se desplazó entre diversas viviendas en distintas localidades para evitar patrones que facilitaran su localización.
Las fuerzas policiales, trabajando en cooperación internacional, han reforzado la búsqueda en áreas fronterizas y en lugares donde se presume que podría haber buscado refugio. La dificultad del caso radica en la velocidad de movimientos y la meticulosa planificación de su escape.
Fuentes próximas a la investigación indican que la frialdad y la organización evidencian la experiencia del imputado en actividades delictivas. La relación de las víctimas con la mafia escocesa añade un componente internacional que ha motivado la activación de protocolos de colaboración entre países.
Mientras tanto, la comunidad local permanece alerta y espera que la justicia pueda resolver esta situación cuanto antes. Los investigadores solicitan la colaboración ciudadana para reportar cualquier información que facilite la captura del fugitivo.
La investigación sigue abierta y las autoridades no descartan novedades en las próximas horas.











