El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, llegó a París este miércoles con notoria preocupación hacia sus colegas europeos, en particular hacia Emmanuel Macron, debido a lo que considera una reacción poco contundente frente a las medidas del presidente estadounidense, Donald Trump.
Durante su estancia, Sánchez urgió a los socios de la Unión Europea a adoptar una actitud más decidida y alineada para contrarrestar lo que percibe como una creciente amenaza: la intención de Trump de ampliar su influencia en Groenlandia.
Miembros de la delegación española indicaron que el presidente destacó la necesidad de que el bloque comunitario exhiba cohesión y determinación frente a las acciones unilaterales de Estados Unidos, enfatizando que “la colaboración transatlántica no debe fundamentarse en la indiferencia ante maniobras estratégicas de terceros países”.
Mientras tanto, en París, Macron y otros dirigentes europeos optaron por mantener un enfoque más conciliador, priorizando el diálogo por encima de una confrontación directa. No obstante, según expertos, la visita de Sánchez pone en relieve la creciente presión interna en España para que Europa implemente una política exterior más firme respecto a Washington.











