La Agencia Tributaria ha aclarado que todos los propietarios de segundas viviendas en España están obligados a incluir estas propiedades en la declaración de la Renta, sin importar si están alquiladas, vacías o destinadas a uso vacacional. Esta normativa afecta a aproximadamente tres millones de personas con más de una propiedad, según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2024.
Esta modificación normativa representa una variación respecto a regulaciones previas, que solo requerían declarar las propiedades cuyo valor estuviera por debajo del precio de mercado. Actualmente, cualquier inmueble adicional debe ser declarado y su no inclusión puede conllevar sanciones significativas por parte de Hacienda.
Procedimiento para declarar una segunda vivienda
Para ajustarse a la nueva normativa, los contribuyentes deben acceder al apartado “Propiedades no implicadas en actividades económicas” en la declaración de la Renta y marcar que la vivienda no es la habitual.
Si la vivienda está alquilada, los ingresos deben declararse como “rentas del patrimonio inmobiliario”, aplicando un régimen fiscal que dependerá de los ingresos obtenidos y los gastos deducibles. En caso de que la propiedad sea de uso vacacional o esté desocupada, Hacienda calcula un rendimiento estimado tomando como referencia el valor catastral del inmueble:
- 2 % cuando el valor catastral no ha sido revisado en los últimos diez años.
- 1,1 % si ha sido actualizado mediante una valoración colectiva en la última década.
- 1,1 % sobre el 50 % del valor de la vivienda en ausencia de valor catastral asignado.
La Agencia Tributaria advierte que omitir la declaración de una segunda vivienda puede ser considerado fraude fiscal, con las posibles multas y sanciones asociadas.
Repercusiones sociales e históricas
Fernando, jubilado y propietario de dos pisos desde 1990, comenta la evolución del mercado inmobiliario: “En 1990 adquirí dos pisos por poco más de 100.000 euros”. Para muchos propietarios, estas disposiciones implican un cambio importante en la administración de su patrimonio y una mayor vigilancia sobre propiedades que antes no eran fiscalizadas cuidadosamente.
Pablo Miser, inspector de Hacienda, indica que el propósito de esta regulación es “aplicar una presión más efectiva sobre el mercado inmobiliario para prevenir fraudes fiscales”, recordando que la Agencia Tributaria tiene como misión principal detectar y evitar cualquier incumplimiento en materia tributaria.
Con esta actualización, Hacienda pretende garantizar que todos los dueños contribuyan de manera justa, incluso cuando su segunda vivienda esté vacía, promoviendo así una mayor transparencia en el sector inmobiliario español.











