ING Bank España ha confirmado un incidente de filtración de datos que involucra a más de 21.000 usuarios en el territorio nacional. Según informó la entidad, la vulnerabilidad detectada por el grupo de ciberdelincuentes BreachParty se originó en un sistema externo vinculado al banco, no en sus infraestructuras internas. Entre los datos comprometidos se encuentran información personal sensible, tales como nombres, apellidos, fechas de nacimiento, teléfonos, códigos bancarios y IBAN.
Este incidente, detectado a comienzos de noviembre de 2025, ha generado preocupación entre miles de clientes que podrían estar expuestos a fraudes o robo de identidad. Fuentes cercanas apuntan que no se vio comprometida la seguridad de las plataformas bancarias de ING ni están en riesgo los fondos depositados, aunque la información filtrada podría ser usada para suplantación de identidad u otras actividades fraudulentas.
Origen y repercusiones de la brecha de seguridad
A pesar de que ING ha enfatizado que la brecha no afectó sus sistemas internos, el origen corresponde a una vulnerabilidad externa, evidenciando los riesgos crecientes hacia los proveedores asociados a bancos. En un contexto marcado por el aumento de ciberataques en España, ING ha implementado medidas adicionales de protección para reforzar la seguridad, mientras continúa la investigación para determinar el alcance completo del suceso.
La alerta inicial fue emitida por Hackmanac, empresa especializada en ciberseguridad, que detectó la filtración antes de hacerse pública. A pesar de las acciones preventivas tomadas, el banco aconseja a sus clientes revisar sus movimientos y actualizar sus contraseñas como precaución, asegurando que el acceso a las cuentas bancarias permanece seguro.
Ciberseguridad en el sector financiero español
Este suceso pone en evidencia la exposición de las instituciones financieras y otros sectores en España ante la creciente incidencia de ataques cibernéticos en los últimos años. Datos recientes muestran que España figura como el quinto país europeo más afectado por incidentes digitales durante la primera mitad de 2025. Estas circunstancias impulsan a bancos y empresas tecnológicas a fortalecer sus sistemas de protección para resguardar los datos personales y financieros de sus usuarios.
Aun con esfuerzos por mejorar la seguridad digital, la sofisticación creciente de los ataques representa un desafío constante para las organizaciones que manejan información sensible. Aunque en esta ocasión las plataformas bancarias de ING no se vieron comprometidas, el incidente subraya la importancia de mantener un compromiso permanente con la ciberseguridad en todos los niveles de la industria financiera.











